• Herbert Calderón, CPP, PCI, PSP

La continuidad operativa y las contingencias



Iniciaremos con la definición clásica de la producción desde el punto de vista de la economía, la producción es la actividad que aporta valor agregado por creación y suministro de bienes y servicios, es decir, consiste en la creación de productos o servicios y, al mismo tiempo, la creación de valor, también por producción en un sentido amplio, entendemos el incorporar utilidades nuevas a las cosas, es decir, no solamente la generación de productos con cualidades distintas a su origen, sino simples modificaciones a su estructura natural del factor que le otorga un nuevo uso. (Wikipedia).


De acuerdo con la definición anterior, tenemos dos consideraciones importantes que resaltar. La primera consideración, es que para que esto se cumpla, se debe considerar que debe existir un ambiente totalmente controlado, que nada interfiera, de forma que se concluya con el objetivo resaltado como “crear valor”. Sin embargo, existen contingencias que podrían descomponer el objetivo final. Ello objetivamente se refiere a los posibles elementos externos o internos que puedan obstaculizar denominados “riesgos”. La segunda consideración es referida a la continuidad operativa o del negocio, esta es la situación cuando dichas contingencias no afectan al proceso.


Ambas consideraciones se mueven en un círculo virtuoso, pero puede convertirse en vicioso desde que las contingencias no son debidamente tomadas en cuenta y ocasionan un deterioro al proceso pudiendo impactarlo inmediatamente o en forma brusca con grandes daños. Tomar en cuenta las contingencias desde lo más mínimo, ocasiona una detección temprana de un riesgo que pueda generar daño.


Hemos avanzado en un concepto adicional, las contingencias y riesgos que afecten al proceso. Lo preocupante de todo ello, es que esta necesidad de la continuidad operativa no es puramente suerte, se debe construir un sistema de gestión de riesgos adecuado.

El tema central es entender que el día de hoy el concepto de continuidad y contingencias es latente y permanente, las amenazas no solamente son a partir de crisis de un desastre natural, incendio, fraude. La realidad es que las contingencias se presentan desde un empleado resentido o torpe que puede contaminar o dañar la red informática generando una interrupción de la operación.


El primer paso lógico es lograr la asimilación de la empresa a este concepto, lo cual vendría a ser el paso más difícil, pero en realidad es lo más sencillo si logramos entender que este es un proceso incorporado a la cultura de calidad, seguridad industrial, medio ambiente, y de continuidad operativa ante contingencias.


Esta cultura no debe ser diferente, aislada, sesgada, separada, de los procesos mencionados anteriormente, nuestro pensamiento debe ser un pensamiento responsable de operación con integridad. Logrado esto tendremos un sistema de reporte y acciones inmediatas a las contingencias o riesgos que si no son considerados o desconocidos interrumpirán la operación con consecuencias catastróficas para la organización.


Es reiterativo entender que ningún proceso de calidad, medio ambiente, seguridad industrial se realizarán si la operación es afectada por una contingencia ¨inesperada o casual¨. Más aún, las contingencias en esos campos si no son manejados adecuadamente, fracasarán el proceso.

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